Sobre Hunga Tonga Island
Hunga Tonga–Hunga Haʻapai: la erupción submarina que hizo vibrar la atmósfera mundial
Hunga Tonga–Hunga Haʻapai es un volcán submarino del arco Tonga–Kermadec, donde la placa del Pacífico se introduce bajo la placa indoaustraliana. Dos pequeñas islas, restos del borde de su caldera, quedaron unidas por depósitos volcánicos después de erupciones iniciadas en 2009. La nueva isla permitió a los científicos observar cómo la erosión y la vida transformaban un terreno recién nacido.
La actividad se reanudó en diciembre de 2021. El 15 de enero de 2022, una explosión excepcional destruyó la mayor parte de la isla emergida y generó un tsunami que recorrió el Pacífico y se detectó en todo el mundo. Ondas de presión y estampidos sónicos dieron varias vueltas al planeta, mientras las comunicaciones de Tonga quedaron gravemente afectadas.
Las observaciones por satélite situaron la columna volcánica en torno a 57 o 58 kilómetros de altura, dentro de la mesosfera. NASA calculó que el episodio inyectó aproximadamente 150 teragramos de vapor de agua en la estratosfera, una cantidad sin precedentes en el registro instrumental. A diferencia de muchas grandes erupciones ricas en azufre, ese aporte de agua podía producir un pequeño calentamiento temporal, no un enfriamiento dominante.
La catástrofe causó muertes, destruyó viviendas, contaminó reservas de agua con ceniza y dañó infraestructuras y cables submarinos. También mostró que un tsunami volcánico puede combinar desplazamiento del océano, colapso del edificio y ondas de presión atmosférica. El estudio continúa porque el evento ofrece información excepcional sobre la interacción entre océano, volcán y atmósfera.
No es una atracción visitable. La caldera permanece bajo el mar, las islas remanentes son remotas e inestables y acercarse requiere autorización y conocimiento especializado. Los viajeros en Tonga deben seguir al Servicio Geológico, la meteorología y la gestión de emergencias del país. Nunca se debe intentar desembarcar ni navegar cerca basándose en imágenes antiguas: la forma del terreno cambió radicalmente en 2022.