Sobre MONA
Un museo que busca romper las expectativas
El Museum of Old and New Art, conocido como MONA, se encuentra en la finca Moorilla, en la península de Berriedale, a unos once kilómetros al norte del centro de Hobart. Su fundador y coleccionista, David Walsh, lo presenta como un espacio para el arte, las ideas, la comida, el vino y la conversación, no como una sucesión convencional de salas con cartelas. El museo abrió al público en enero de 2011 y nació de un proyecto anterior de antigüedades que Walsh tenía en la finca. Su tono es deliberadamente irreverente, pero la visita está cuidadosamente diseñada: llegada en ferry, descenso a galerías bajo tierra y obras capaces de provocar, divertir o desconcertar.
La colección y las exposiciones de MONA cambian, así que una lista de obras famosas no garantiza que estén expuestas el día de la visita. El propio museo advierte que las piezas rotan, las muestras evolucionan y algunas experiencias requieren una entrada aparte. En vez de llegar con una lista rígida, conviene recorrer el espacio con la guía digital The O. MONA no utiliza cartelas tradicionales en las paredes: la aplicación ofrece información de las obras, mapas y datos prácticos. Descárgala antes de llegar, sobre todo si quieres orientarte dentro del edificio o localizar ascensores y servicios.
Galerías subterráneas y una visita a toda la finca
La arquitectura forma parte de la experiencia. Las galerías se distribuyen en tres niveles subterráneos y el recorrido invita a pasar de una sala a otra sin seguir un itinerario único. Puede sentirse como un laberinto bajo tierra, y esa sensación es intencional: el museo propone explorar con curiosidad y sin prisa. El ambiente cambia de una sala a otra. MONA advierte que algunos espacios son oscuros, ruidosos o reducidos, que puede haber luces intermitentes y que ciertas obras podrían resultar perturbadoras o no ser apropiadas para niños. Revisa las advertencias de la aplicación y de la web si algún estímulo sensorial o contenido puede afectar tu visita.
Reserva al menos tres o cuatro horas para recorrer la colección; comer, catar vino o participar en una actividad con entrada separada puede convertir la salida en una jornada completa. MONA forma parte de una finca más amplia con vinos Moorilla, bares, restaurantes, biblioteca, alojamiento y otras propuestas. Cada una puede tener horarios y reservas propios, por lo que hay que confirmarlos por separado si son importantes para el plan. Los jardines son accidentados y el acceso desde el ferry forma parte del recorrido. Incluso si prefieres visitar el museo por menos tiempo, comprueba el transporte de regreso: no des por hecho que los ferris pasan sin interrupción.
Entradas, días de apertura y ferry
El museo indica actualmente que abre de jueves a lunes, de 10:00 a 17:00; cierra martes y miércoles. El día en que se consultó esta guía, la entrada general para adultos no residentes de Tasmania costaba 39 dólares australianos; la tarifa reducida figuraba en 33 dólares y la entrada para jóvenes de 12 a 17 años, en 17 dólares. Los niños de 4 a 11 años y los bebés aparecían con entrada gratuita. Los residentes de Tasmania también entran gratis, pero necesitan boleto e identificación. La mayoría de las reservas anticipadas tiene un cargo de gestión de 3,50 dólares australianos, con algunas excepciones. Las tarifas y exposiciones pueden cambiar; revisa la página de entradas antes de comprar.
MONA está a unos treinta minutos en catamarán rápido desde Brooke Street Pier, en Hobart, o a unos veinte minutos por carretera. El museo recomienda la llegada por ferry; hay salidas frecuentes, pero los horarios varían por temporada y la web publica un nuevo calendario desde el 3 de diciembre de 2026. Si planeas ir en barco, reserva plaza, llega con tiempo y revisa el último regreso antes de entrar a las galerías. El estacionamiento en el museo es limitado; cerca del terminal de Hobart hay otras opciones, con distintas distancias a pie. El recinto no acepta efectivo y las entradas con hora pueden agotarse, por lo que reservar con antelación es prudente.
Accesibilidad y consejos prácticos
El ferry llega al pie de una escalera de 99 peldaños que conduce a la entrada. Quienes necesiten otra ruta pueden solicitar el acceso por un túnel accesible avisando al personal del ferry; dentro del museo hay ascensores entre los niveles subterráneos. MONA se describe como mayormente accesible, no como totalmente accesible: algunas cámaras, sectores de la histórica Round House y determinadas obras no admiten ayudas de movilidad. Hay bastante que caminar, el terreno exterior tiene pendientes y las sillas de ruedas disponibles son limitadas y no se pueden reservar. Revisa antes la página de accesibilidad y consulta al museo sobre necesidades concretas, sin asumir que todos los recorridos serán posibles.
Para pasar el día con tranquilidad, reserva una entrada con horario, descarga The O, comprueba el ferry y deja tiempo para comer o descansar al aire libre. Las familias deberían revisar las advertencias de contenido: la colección puede incluir temas adultos, oscuridad, sonidos repentinos y luces estroboscópicas. Si tienes movilidad reducida, organiza el acceso por el túnel antes de embarcar y pide indicaciones al personal. MONA recompensa a quien llega dispuesto a sorprenderse, pero la preparación práctica permite disfrutar mejor de esa libertad: averigua cuándo sale el último ferry conveniente, qué experiencias requieren otra entrada y considera el museo una parte sustancial del itinerario en Hobart, no una parada rápida entre atracciones.