Rodiápolis se eleva en una colina próxima a Sarıcasu, al norte de Kumluca, en la provincia turca de Antalya, desde donde domina la llanura costera de la antigua Licia. Su trazado compacto es uno de los rasgos más llamativos: un pequeño teatro, edificios públicos, viviendas, cisternas y tumbas se acomodan en un terreno escarpado. El portal cultural del Ministerio de Cultura de Turquía presenta el conjunto como una ciudad de raíces licias y fuerte carácter romano, aunque también señala indicios de épocas anteriores y posteriores.
Entre los restos se encuentran una tumba excavada en roca con una inscripción licia y una torre helenística, señales de que la historia de la colina precede a la arquitectura romana más visible. El portal advierte que son escasos los restos anteriores al siglo VII a. C.; por eso, los edificios conservados no permiten reconstruir una ocupación continua y detallada. La ciudad romana tuvo teatro, ágora y stoa, baños, templos, un sebasteion, una iglesia, cisternas, viviendas y necrópolis distribuidas alrededor del centro cívico.