Sobre la localidad de Ağlasun, en la provincia turca de Burdur, Sagalassos se extiende por una ladera de los montes Tauro, a unos 1.500–1.700 metros de altitud. La altura no es solo parte del paisaje: condiciona el recorrido, las vistas y el esfuerzo necesario para desplazarse entre los monumentos. En la Antigüedad fue una ciudad destacada de Pisidia. Hoy, sus calles y edificios públicos excavados permiten leer el trazado urbano, mientras el entorno montañoso ofrece una escala que no puede reproducir una sala de museo.
Conviene entender Sagalassos como un paisaje urbano y no como una ruina aislada. Las ágoras superior e inferior, las calles, los baños públicos, los templos, una biblioteca, un conjunto de fuentes y un teatro corresponden a distintas áreas de una ciudad que cambió con el tiempo. Su disposición permite observar cómo la vida cívica, religiosa y comercial ocupaba las laderas. El portal oficial de patrimonio cultural turco sitúa el lugar dentro de una historia humana regional mucho más larga, aunque los monumentos visibles invitan sobre todo a explorar sus etapas antiguas y romanas.