Sagalassos ocupa terrazas empinadas sobre Ağlasun, en el suroeste de Turquía, entre 1.450 y 1.700 metros. Su posición controlaba tierra fértil, agua y rutas. Conserva ágora, fuentes, termas, teatro, viviendas, tumbas y talleres desde épocas helenística, romana y tardía.
Alejandro Magno la conquistó en 333 a. C. Bajo Roma prosperó con patrocinio imperial y produjo cerámica roja exportada. Terremotos, cambios de redes y enfermedad contribuyeron a su contracción; el asentamiento descendió y dejó la ciudad alta sin construcción moderna densa.