La cueva de Damlataş está en el extremo occidental del centro de Alanya, junto a la playa del mismo nombre y cerca del teleférico al castillo. Fue descubierta en 1948 durante la extracción de piedra para construir el puerto. El municipio la presenta como la primera cueva de Turquía abierta específicamente al turismo: una atracción compacta que no exige una larga expedición subterránea.
Una escalera desciende hasta una cámara de estalactitas, estalagmitas y columnas, creadas cuando el agua cargada de minerales depositó calcita durante periodos muy largos. El nombre turco se asocia con la “piedra que gotea”. La iluminación hace visibles las formaciones, pero su historia geológica está en la deposición lenta, las fracturas y el movimiento del agua.