El castillo de Ajloun se alza sobre las tierras altas y verdes del norte de Jordania, en una cresta vinculada con Jabal Bani Auf y la localidad de Ajloun. Su emplazamiento revela su propósito. Desde allí, una guarnición podía observar los accesos por los valles de Kafranga, Rajib y al-Rayyan, además de las rutas que conectaban el valle del Jordán con las montañas. El Ministerio del Interior jordano define el lugar como un punto estratégico frente a fortalezas cruzadas y sobre las comunicaciones entre Siria y el sur del país.
También se conoce por su nombre árabe, Qal’at ar-Rabad, traducido como castillo del arrabal o del distrito. La Dirección de Antigüedades de Jordania sitúa su construcción en 580 de la Hégira, equivalente a 1184, y la atribuye a Izz al-Din Usama, comandante de Saladino. La fecha corresponde al periodo ayubí, cuando controlar caminos, pasos y accesos regionales era tan importante como defender una ciudad. La geografía permite entender esa decisión militar antes incluso de cruzar la entrada.