El pequeño museo de Umm Qais ayuda a interpretar uno de los paisajes arqueológicos más evocadores del norte de Jordania. Ocupa una casa restaurada de la aldea otomana y expone hallazgos de Gadara, ciudad helenística y romana de la Decápolis situada sobre el valle del Yarmuk. Cerámicas, esculturas, mosaicos y piezas arquitectónicas de basalto dan escala humana a los teatros, la calle columnada y las terrazas monumentales del exterior.
Gadara dominaba vistas hacia el lago Tiberíades, los Altos del Golán y el monte Hermón. Autores antiguos la vincularon con poetas y filósofos. Bajo Roma recibió calles, teatros, termas y edificios religiosos; después hubo iglesias bizantinas. Siglos más tarde se levantó una aldea sobre las ruinas con basalto negro y caliza clara, añadiendo una capa otomana inseparable del sitio.