En el acceso meridional a Tiberíades, cerca de la orilla occidental del mar de Galilea, Hamat Tiberias reúne varias historias en un parque nacional pequeño. El agua caliente brota de la tierra, una sinagoga conserva un zodiaco y símbolos judíos en el suelo, y un baño del siglo XVIII documenta una forma posterior de aprovechar el mismo recurso. No pertenecen a un momento único. El lugar se comprende al leer los manantiales y los edificios como capítulos sucesivos.
La Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel describe diecisiete manantiales termominerales, con agua que emerge cerca de los sesenta grados Celsius. Buena parte se conduce bajo tierra hacia establecimientos de baño; un vaso público y el vapor visible recuerdan su presencia dentro del área arqueológica. El parque no es simplemente el complejo termal comercial vecino. Su principal espacio histórico es la antigua sinagoga, que conserva un pavimento de una comunidad judía de época romana y tardía.