Tell es-Sultan se encuentra al noroeste de la Jericó moderna, en el valle del Jordán, junto al manantial permanente de Ain es-Sultan. El montículo arqueológico conserva evidencias de actividad humana desde aproximadamente 10.500 a. C. y ofrece un registro excepcional de comunidades que regresaron durante milenios a un mismo lugar con abundante agua. La palabra tell describe una elevación artificial formada por capas de ocupación, construcción y reconstrucción. No es una ciudad única conservada intacta, sino una secuencia arqueológica profunda cuya superficie visible representa solo una parte de su historia.
La Unesco inscribió Ancient Jericho/Tell es-Sultan en la Lista del Patrimonio Mundial en 2023. El bien incluye el montículo y el manantial contiguo, que sostuvo asentamientos en el oasis durante miles de años. La organización identifica 29 fases de ocupación y destaca la información que ofrece el sitio sobre la transición neolítica hacia una vida sedentaria y el posterior desarrollo urbano en el sur del Levante. Esta cronología es más útil que el lema conocido de que Jericó es «la ciudad más antigua del mundo», una fórmula que simplifica en exceso lo que muestran las capas excavadas.