El Monte Athos no es un destino turístico griego convencional. Esta península boscosa de Calcídica es un territorio monástico autónomo dentro de Grecia, con veinte monasterios rectores, sketes, celdas y eremitorios. La vida monástica ortodoxa continúa desde hace más de un milenio, y la UNESCO inscribió la península en 1988 por sus valores culturales y naturales. Cada viaje debe organizarse como peregrinación regulada, subordinada a la rutina religiosa.
La comunidad se consolidó desde el siglo X, cuando la Gran Laura fue fundada con respaldo imperial. Emperadores bizantinos y gobernantes posteriores dotaron monasterios que reunieron iglesias, manuscritos, iconos, metalistería y archivos. Después de la caída de Constantinopla, Athos continuó bajo soberanía otomana y más tarde se integró en Grecia conservando su autonomía. Hay desde monasterios costeros fortificados hasta viviendas aisladas en laderas abruptas.