La necrópolis de Li Muri se encuentra cerca de Arzachena, en Gallura, al norte de Cerdeña. Es uno de los conjuntos funerarios más característicos del Neolítico final de la isla y se fecha aproximadamente entre 3200 y 2800 a. C. Aunque durante mucho tiempo dio nombre a una supuesta “cultura de Arzachena”, la investigación actual la interpreta dentro de la facies galluresa de la cultura de San Michele de Ozieri.
El recinto está formado por cinco cistas de piedra; cuatro aparecen rodeadas por círculos de losas verticales que delimitaban túmulos de tierra y piedras. El difunto se depositaba en la pequeña cámara, al parecer de forma individual, una práctica que contrasta con muchas sepulturas colectivas sardas del período. Cerca de los círculos hay pequeñas cajas líticas relacionadas con ofrendas o rituales funerarios.