En la ribera del centro de Phnom Penh, el Palacio Real de Camboya no es un museo dedicado a una corte desaparecida. Sigue siendo residencia real en funcionamiento, y el público solo puede recorrer la parte ceremonial del recinto. Esa distinción define la visita: los edificios, jardines y objetos religiosos se encuentran dentro de una institución activa cuyo acceso puede cambiar por actos oficiales. El palacio es un referente cultural, pero también forma parte de la vida actual de la monarquía camboyana.
La historia moderna del lugar está ligada al traslado de la capital. El Ministerio de Turismo de Camboya señala que el rey Norodom trasladó la capital de Oudong a Phnom Penh en 1866 y que poco después se trazó el palacio en el terreno ribereño que todavía ocupa. La mayoría de los edificios visibles datan de esa época o de reconstrucciones posteriores. El traslado explica su ubicación en el corazón de la capital contemporánea, aunque la historia real de Camboya es mucho más antigua.