El Palacio Romano de Fishbourne está al oeste de Chichester, en una localidad cuyo nombre quedó unido a uno de los hallazgos arqueológicos más notables de Gran Bretaña. La residencia se construyó hacia el año 75 d. C., varias décadas después del comienzo de la invasión romana en 43. Sussex Past lo presenta como la mayor vivienda romana del país; su escala y sus pavimentos conservados hacen que el lugar sea mucho más que una colección de mosaicos vistosos.
El palacio salió a la luz en 1960, cuando un contratista que abría una zanja para instalar una tubería de agua encontró escombros de aspecto antiguo. En 1961 se realizó una excavación exploratoria y, entre 1961 y 1968, una campaña arqueológica de mayor alcance reveló la dimensión y la disposición del conjunto. El museo abrió al público en 1968, lo que permite contemplar restos en el lugar donde aparecieron, en vez de tratarlos como piezas decorativas trasladables.