En la calle 16 de Septiembre de Santiago de Querétaro, la Fuente El Mexicano puede pasar inadvertida entre iglesias, plazas y edificios de mayor escala. Precisamente en esa modestia reside parte de su interés. Una placa municipal de patrimonio la identifica como fuente o caja de agua vinculada al antiguo sistema hidráulico de la ciudad. La pila de cantera y el mascarón adosado al muro que se conservan no son un decorado monumental: son restos de una infraestructura cotidiana.
La placa colocada en 2018 permite afirmar algunos datos concretos: la fuente formó parte del sistema de distribución de agua de Querétaro, recibió su nombre por la antigua Calle del Mexicano —hoy 16 de Septiembre— y se encontraba cerca de los colegios jesuitas de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier. También señala qué elementos sobreviven: el pilancón de cantera y un mascarón en la pared. No establece una fecha segura de construcción; por eso no conviene asignarle una.