Saint-Malo Intra-Muros es el núcleo histórico amurallado de una ciudad portuaria de Bretaña, en la costa del canal de la Mancha. Las murallas de granito rodean un barrio denso de viviendas, comercios e iglesias, entre el puerto y las playas. No son el límite de un museo: forman parte del espacio público y ofrecen una manera concentrada de comprender la relación entre mar, comercio y defensa.
La silueta actual se formó durante siglos. Las fortificaciones medievales se ampliaron al crecer la actividad marítima de Saint-Malo y, a finales del siglo XVII, Luis XIV confió a Vauban la defensa de la costa. En la ciudad ejecutó buena parte de las obras Siméon Garangeau, nombrado ingeniero jefe de las fortificaciones. El recinto enlaza cortinas y bastiones; varios tramos miran al puerto, Saint-Servan y la bahía.