Intra-Muros es el núcleo amurallado de Saint-Malo, entre puerto y playas en la costa bretona. Las defensas medievales se ampliaron desde el siglo XVII por ingenieros como Siméon Garangeau bajo la dirección estratégica de Vauban. Bastiones y murallas crearon la silueta de la “ciudad corsaria”. Sus corsarios actuaban con licencia estatal y no eran simples piratas. La riqueza marítima también procedió de pesca, comercio global, redes coloniales y la trata esclavista en la que participaron comerciantes locales.
El paseo por las murallas ofrece vistas de Fort National, Grand Bé, puerto e islas. La catedral de Saint-Vincent conserva obras medievales y posteriores y la tumba de Jacques Cartier. Aunque las fachadas parecen antiguas, gran parte de la ciudad fue destruida en agosto de 1944. La reconstrucción dirigida por Louis Arretche recuperó el trazado y empleó granito controlado, adaptando los interiores. No es una ciudad medieval intacta ni una copia superficial, sino una gran reconstrucción documentada.