Una estatua de Superman de 15 pies (unos 4,6 metros), realizada en bronce pintado, se alza en Superman Square, en el centro de Metropolis, Illinois. Es un monumento al aire libre y un lugar sencillo para tomar fotografías durante una visita al centro urbano. Su atractivo no es solo visual: también cuenta cómo una comunidad real convirtió su nombre en una identidad cívica vinculada a un héroe ficticio. Metropolis existía antes de que el cómic asociara al personaje con una ciudad homónima; la localidad y la ciudad imaginaria no son el mismo lugar, y la escultura es un homenaje, no la afirmación de que Superman vivió allí.
El municipio se presenta como “Home of Superman”, el hogar de Superman. La oficina regional de convenciones y turismo sitúa el origen de esa relación oficial en una iniciativa de la Cámara de Comercio en enero de 1972. Según su relato, un anuncio público del 6 de enero fue seguido por una reunión comunitaria el día 21, cuando la ciudad adoptó a Superman como tema cívico. No se creó un estudio cinematográfico ni una réplica de la ciudad del cómic, sino una identidad turística local alrededor de una referencia compartida de la cultura popular.