El templo de la isla de Srirangam no es solo un monumento cerca de Tiruchirappalli. Es un centro activo del culto sri vaishnava, rodeado por siete recintos concéntricos y torres monumentales. Dedicado a Ranganatha, forma reclinada de Vishnu, ocupa unas 156 acres y figura entre los mayores complejos hindúes en funcionamiento. Peregrinos, sacerdotes, vecinos y visitantes comparten calles y patios: el respeto por la práctica religiosa es esencial.
Es el principal de los 108 Divya Desams cantados por los Alvar. Su historia es acumulativa: inscripciones chola documentan patronazgo y gobernantes pandya, hoysala, vijayanagara y nayaka añadieron edificios y restauraciones. Conflictos del siglo XIV interrumpieron el culto y desplazaron objetos sagrados; su retorno explica una arquitectura de materiales y estilos diversos.