El Bayon se alza en el centro de Angkor Thom, la ciudad amurallada que se convirtió en capital jemer a finales del siglo XII. Su ubicación no es solo un punto cómodo en el mapa de templos: el santuario fue concebido dentro de una ciudad real, entre puertas, calzadas, embalses y otros monumentos. La autoridad patrimonial camboyana APSARA fecha el templo en el reinado de Jayavarman VII y lo identifica como una expresión central del estilo Bayon. Llegar por las amplias avenidas de piedra ayuda a entender su relación con el trazado urbano.
La estructura escalonada conduce la mirada desde galerías y terrazas hasta el santuario central. Sobre los niveles superiores se elevan torres con grandes rostros de piedra, la imagen más asociada al Bayon. Sus expresiones serenas se contemplan desde distintos ángulos, pero su identidad y significado exactos se han interpretado de varias maneras. Es más prudente describir lo que muestra la arquitectura y señalar que la investigación debate el sentido de los rostros, en lugar de reducirlos a un retrato único e indiscutible.