Al pie del monte Youngchuksan, cerca de Yangsan, Tongdosa invita a observar tanto lo que falta como lo que está presente. Su Daeungjeon, el salón principal de Buda, no contiene una estatua del Buda. El centro sagrado es el Geumgang Gyedan, la Plataforma de los Preceptos del Diamante, donde se conservan reliquias asociadas al Buda histórico. Esta disposición distingue al templo dentro de las rutas de peregrinación budista de Corea.
La tradición local sitúa la fundación de Tongdosa en 646, durante el reino de Silla, y la atribuye al monje Jajang. La guía patrimonial municipal de Yangsan señala que Jajang llevó reliquias de Shakyamuni desde la China Tang y estableció el monasterio bajo la reina Seondeok. El relato describe un lugar cuya autoridad religiosa se apoya en las reliquias y la ordenación, no en una imagen central. Conviene recordar que sigue siendo un recinto religioso activo, no solo una muestra de arquitectura.