Wiñay Wayna es un monumento arqueológico de la red del Camino Inca, dentro del Santuario Histórico de Machupicchu, en Perú. Ocupa una ladera andina empinada sobre el valle del Vilcanota; caminos de piedra lo conectan con otros monumentos y con la ruta hacia la ciudad inca. No es una atracción independiente a pie de carretera: se llega como parte de un itinerario regulado, y las condiciones dependen de la ruta autorizada para cada fecha.
Su nombre suele traducirse del quechua como “siempre joven”, pero no debe convertirse en una promesa sobre una fuente o un efecto para la salud. El relato del antiguo artículo, según el cual beber de una fuente sagrada devuelve la juventud, no aparece respaldado por las descripciones arqueológicas oficiales consultadas. Lo documentado resulta más interesante: un conjunto organizado de andenes agrícolas, áreas ceremoniales, construcciones de piedra, escalinatas, pasajes y estructuras hidráulicas integradas en la montaña.