La Kasbah de los Udayas se alza sobre una elevación junto a la desembocadura del Bu Regreg, frente a la ciudad de Salé y con el Atlántico más allá del estuario. Su ubicación explica su carácter: es a la vez un recinto fortificado y un barrio habitado, con callejuelas, viviendas, una mezquita, jardines y espacios culturales dentro de sus murallas. Desde el borde que mira al mar, el agua y las dos ciudades aparecen en una misma vista. Más que un monumento aislado, la kasbah es un pequeño distrito histórico integrado en la capital.
La historia de Rabat comenzó mucho antes de que se convirtiera en la capital moderna de Marruecos. La Fundación Nacional de Museos indica que la kasbah fue uno de los primeros núcleos urbanos, iniciado bajo los almorávides y desarrollado por los almohades como posición defensiva frente a posibles ataques por la costa. El conjunto visible refleja también etapas posteriores. En el siglo XVII se asentaron allí andalusíes expulsados de España; la fundación sitúa desde 1609 la rehabilitación del barrio por estas comunidades. El lugar ayuda a entender cómo Rabat se relacionó con el río, el litoral y distintos poderes.