El Empire State Building es mucho más que una torre alta de la Quinta Avenida: cuenta cómo Nueva York transformó su perfil urbano durante el auge constructor de finales de los años veinte y comienzos de los treinta. Las obras empezaron el 17 de marzo de 1930 y el edificio de 102 pisos se inauguró oficialmente el 1 de mayo de 1931. La rapidez impresiona, pero su atractivo duradero reside en unir ingeniería, decoración y espectáculo público en un mismo proyecto.
Antes de la torre, el terreno había alojado el hotel Waldorf-Astoria. La empresa Empire State Inc. organizó el proyecto, diseñado por el estudio Shreve, Lamb & Harmon y construido por Starrett Brothers and Eken. La cronología oficial describe un calendario de obras excepcionalmente rápido, posible gracias a la estructura de acero, la coordinación de entregas y la repetición de tareas. Fue una ambiciosa iniciativa comercial en un momento económico incierto, no un monumento aislado de la vida empresarial de la ciudad.