Al oeste de Datong, en la provincia china de Shanxi, las grutas de Yungang impresionan primero por su escala. La Unesco registra 252 cuevas y nichos con unas 51.000 esculturas, talladas en una superficie aproximada de 18.000 metros cuadrados. El conjunto se extiende por un acantilado de arenisca: la visita avanza por espacios excavados en la roca, no por el interior de un único templo.
La principal etapa de excavación comenzó a mediados del siglo V y continuó hasta comienzos del VI, bajo la dinastía Wei del Norte. En aquel momento, Datong, entonces llamada Pingcheng, era capital imperial. Por eso las grutas no fueron solo encargos devocionales aislados: la Unesco describe una construcción ordenada por el poder imperial, donde el patrocinio budista se vinculaba con la autoridad política.