El castillo de Książ se alza sobre el valle del río Pełcznica, cerca de Wałbrzych, en la Baja Silesia, al suroeste de Polonia. El entorno boscoso forma parte de la visita: el camino deja atrás la ciudad y asciende hacia una cresta rocosa y verde, donde la residencia domina el paisaje. No es una fortaleza de una sola época; sus salas, terrazas y jardines cuentan distintas historias de poder, vida familiar y guerra.
La administración del castillo sitúa su primera mención escrita entre 1288 y 1292, durante la construcción de una fortaleza defensiva de Bolko I el Estricto, príncipe Piast de Świdnica y Jawor. Los documentos iniciales son incompletos y a veces contradictorios, una cautela que reconoce la propia historia oficial. A lo largo de los siglos, Książ cambió de propietarios y de contexto político; conviene entenderlo como un edificio transformado repetidamente, no como una imagen medieval intacta.