El parque de Muskau, también llamado Park Mużakowski, se extiende a ambos lados del río Neisse, entre Bad Muskau, en Alemania, y Łęknica, en Polonia. El río atraviesa la composición, pero la frontera no divide su diseño: caminos y puentes conectan ambos países en un mismo paisaje cultural. La UNESCO lo inscribió en 2004 y lo considera una obra influyente de arquitectura paisajística, integrada con el valle fluvial y el entorno urbano en vez de imitar un jardín palaciego formal.
El príncipe Hermann von Pückler-Muskau comenzó a transformar la finca en 1815 y continuó el proyecto hasta 1844. Su discípulo y colaborador Eduard Petzold prolongó el diseño. Pückler trató el terreno, el agua, la vegetación, los edificios y las vistas como partes de una sola composición. La UNESCO describe su idea como una «pintura con plantas»: utilizar especies locales para realzar el carácter del lugar, no reconstruir una escena clásica idealizada. El resultado se descubre al caminar, cuando los senderos van revelando nuevas perspectivas.