La mina de sal de Bochnia, en la región polaca de Pequeña Polonia, conserva más de siete siglos de historia industrial bajo la ciudad. La extracción de sal gema comenzó en 1248 y continuó hasta 1990, convirtiendo el complejo en una de las explotaciones de su tipo más antiguas de Europa. Junto con Wieliczka y el castillo de las Salinas de Cracovia, forma el sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO que documenta la evolución de técnicas mineras desde la Edad Media hasta el siglo XX.
El descenso revela una red de galerías, cámaras, capillas y antiguos espacios de trabajo excavados en la sal. Herramientas, maquinaria y elementos artísticos explican cómo se cortaba, transportaba y administraba un recurso que sostuvo las finanzas reales polacas. La ruta turística principal incorpora una exposición multimedia y atraviesa sectores históricos; otras experiencias pueden incluir un tren subterráneo, travesía en barca o rutas especializadas, pero no todas se ofrecen en cada salida ni son adecuadas para todos los visitantes.