A unos ocho kilómetros al noreste de Ostrowiec Świętokrzyski, en el centro de Polonia, Krzemionki conserva un paisaje organizado alrededor de la minería. El sílex listado de la zona presenta bandas grises alternas, un dibujo natural que lo hizo apreciado para fabricar hachas pulidas y otras herramientas. La extracción comenzó hacia 3900 a. C. y continuó durante la Edad del Bronce temprana, hasta alrededor de 1600 a. C. Los restos no se limitan a las vitrinas: la reserva conserva pozos, escombreras, talleres y relieves superficiales producidos por el trabajo bajo tierra.
El bien Patrimonio Mundial es mayor que la reserva que suele llamarse Krzemionki. La Unesco incluye cuatro componentes: el principal campo minero de Krzemionki Opatowskie, las explotaciones menores de Borownia y Korycizna, y el asentamiento de Gawroniec en Ćmielów, donde se terminaban y pulían hachas semielaboradas. En conjunto muestran una cadena de extracción y producción, no una mina aislada. En 2019, la región prehistórica de minería de sílex listado fue inscrita como bien serial en la Lista del Patrimonio Mundial.