En el centro histórico de Cuernavaca, el Palacio de Cortés es a la vez un símbolo del dominio colonial del siglo XVI y la sede del Museo Regional de los Pueblos de Morelos. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) lo describe como uno de los edificios civiles más antiguos que se conservan en México; su etapa principal de construcción terminó en 1535. Hernán Cortés lo mandó levantar como residencia familiar y sede del Marquesado del Valle de Oaxaca, pero la historia del lugar no comienza con el conquistador.
Las exploraciones arqueológicas documentaron cuatro etapas de construcción tlahuica bajo el complejo o dentro de él. Según la descripción del patio del INAH, solo las dos últimas están expuestas al público. Esos restos convierten el inmueble en algo más que una fachada colonial: conservan evidencia de la historia política y urbana de Cuauhnáhuac antes de la conquista. Ver las capas visibles ayuda a evitar la idea de que el poder español llegó a un espacio vacío.