A unos 10 kilómetros al este de Ocosingo, en Chiapas, Toniná se alza sobre el valle como una gran ciudad maya y un paisaje arqueológico. El sitio se encuentra en la transición entre tierras altas y bajas, un entorno que ayuda a comprender su posición dominante en el occidente del área maya.
Su elemento más conocido es la acrópolis, un conjunto construido cuya escalinata central atraviesa siete plataformas. El INAH describe 260 escalones, 13 templos en la parte superior y una estructura piramidal de más de 70 metros de altura. La escala se aprecia mejor al observar primero el conjunto completo y después detenerse en cada edificio.