El yacimiento de Nalanda Mahavihara, en Bihar, conserva los restos de un importante centro budista de vida monástica y enseñanza. Sus monasterios de ladrillo, templos, estupas y hallazgos escultóricos permiten entenderlo como una comunidad planificada, no como un único edificio en ruinas. El bien inscrito por la UNESCO lleva oficialmente el nombre de Sitio Arqueológico de Nalanda Mahavihara en Nalanda, Bihar, y entró en la Lista del Patrimonio Mundial en 2016. Los restos abarcan un periodo prolongado: el visitante encuentra capas de construcción y uso religioso, no una reconstrucción de la institución en una fecha concreta.
La importancia de Nalanda residió en la unión de vida monástica, enseñanza e intercambio intelectual. Bihar Tourism describe un florecimiento desde el siglo V durante aproximadamente siete siglos, con estudios de textos budistas, filosofía, lógica, gramática, astronomía y medicina. Los peregrinos chinos Xuanzang e Yijing dejaron observaciones que conectan el yacimiento con redes religiosas y académicas de Asia. La expresión «universidad antigua» puede servir como referencia, pero no debe confundirse con un campus moderno: Nalanda fue una institución monástica con formas históricas propias de estudio, vida comunitaria y mecenazgo.