Kushinagar es venerada por la tradición budista como el lugar donde el Buda histórico murió y entró en mahāparinirvāṇa. La estupa y el templo de Mahaparinirvana están dentro de un complejo arqueológico protegido con monasterios de ladrillo. Peregrinos meditan y ofrecen flores, mientras la arqueología registra siglos de conmemoración y reconstrucción.
El Buda reclinado del templo mide unos 6,1 metros y está tallado en arenisca de Chunar. Una inscripción lo relaciona con el siglo V d. C. y menciona donante y escultor. Fue recuperado en excavaciones del siglo XIX, especialmente las de A. C. L. Carlleyle en 1876. El templo que lo protege es moderno; no todo el edificio visible es antiguo.