El Parque Nacional de la Tijuca protege uno de los paisajes naturales más reconocibles de Río de Janeiro. Sus 3.958,51 hectáreas reúnen bosque atlántico, cascadas, miradores y montañas dentro de una gran metrópoli. La Floresta da Tijuca constituye su núcleo histórico, pero el parque es más amplio e incluye también la Serra da Carioca y el sector de Pedra Bonita y Pedra da Gávea.
La antigua descripción inglesa hablaba de unos 32 kilómetros cuadrados y presentaba Tijuca como el mayor bosque urbano del mundo. Esa etiqueta sigue apareciendo en textos turísticos, aunque es discutida y depende de qué se entienda por “bosque urbano”. Para una referencia actual conviene usar la superficie oficial del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad: cerca de 39,6 kilómetros cuadrados.