La llamada Pirámide de Hellinikon se alza cerca de la aldea de Elliniko, al suroeste de Argos, en la Argólida griega. Sus muros exteriores inclinados hacia dentro crean un perfil piramidal, pero no fue una tumba real al estilo egipcio. Los arqueólogos la incluyen en un pequeño grupo de edificios piramidales del Peloponeso cuya función original continúa debatida.
La Eforía de Antigüedades de Argólida describe una construcción rectangular de cuidada mampostería poligonal. La interpretación predominante la sitúa en el siglo IV a. C., aunque la institución reconoce que no existe consenso científico completo. Esa incertidumbre forma parte legítima de su historia.