Pink Door – Porte Rose es la fachada muy fotografiada de una casa de Marpissa, pueblo tradicional del interior de la isla griega de Paros. Su puerta y contraventanas rosadas, paredes blancas y buganvillas se hicieron conocidas en redes sociales por la repetición de imágenes, no por una declaración patrimonial oficial. Lo esencial para quien llega hasta aquí es sencillo: forma parte de una vivienda privada en una calle residencial, no de una atracción con entrada y horario de apertura.
Nadie garantiza que las flores estén abiertas, que la pintura conserve el tono de una foto antigua o que la calle esté vacía. El propietario puede pedir privacidad y debe respetarse cualquier señal colocada en el inmueble. Un punto en el mapa no da permiso para sentarse en los escalones, mover objetos, entrar al patio, organizar una sesión larga ni fotografiar a personas a través de las ventanas.