Teppe Hasanlu se levanta en la llanura de Solduz, en la provincia iraní de Azerbaiyán Occidental, al suroeste del lago Urmia y cerca de la actual ciudad de Naqadeh. No es el nombre de un palacio o templo aislado: el tell es una elevación formada por ocupaciones sucesivas. Su valor arqueológico reside en las capas de viviendas, edificios públicos, enterramientos y objetos que permiten seguir la transformación de distintas comunidades a lo largo de muchos siglos. Su historia tampoco puede reducirse a una sola pieza célebre.
El sitio ocupa una región de valles y rutas que conectaban la meseta iraní con las tierras altas occidentales y el entorno del lago Urmia. La nota en persa del Museo Nacional de Irán sitúa el montículo junto a la aldea de Hasanlu, a unos siete kilómetros de Naqadeh. Esa ubicación ayuda a entender por qué los investigadores relacionan el asentamiento con otras comunidades del valle y con potencias regionales, en vez de describirlo como un punto aislado. El paisaje también forma parte de la evidencia: la agricultura, los desplazamientos y la defensa condicionaron la ocupación del área.