La Zona Arqueológica de Zultépec-Tecoaque, cerca de Calpulalpan, Tlaxcala, conserva uno de los testimonios más complejos del encuentro violento entre Mesoamérica y los conquistadores europeos. El asentamiento se conoció históricamente como Zultépec; el INAH utiliza también Tecoaque, nombre interpretado como “lugar donde se comieron a los señores o dioses”. Su posición entre el territorio acolhua y los señoríos tlaxcaltecas le permitió controlar rutas comerciales que enlazaban Teotihuacan, Texcoco y Tenochtitlan.
La ocupación del lugar abarca aproximadamente de 450 a 1521, con una fase principal posclásica entre 1100 y 1521. Hubo arquitectura vinculada a Teotihuacan entre los siglos IV y VI, un largo abandono y una repoblación acolhua hacia 1300. Las excavaciones documentaron la captura de una caravana asociada con la expedición de Pánfilo de Narváez. Restos humanos de personas españolas, africanas y mestizas, junto con objetos europeos, revelan la diversidad del convoy y los meses de cautiverio. En 1521, Gonzalo de Sandoval destruyó el asentamiento por orden de Hernán Cortés.