Zultépec-Tecoaque es una zona arqueológica próxima a Calpulalpan, en el estado mexicano de Tlaxcala. Su ubicación en una ruta del centro de México hizo de este lugar un espacio de intercambio y contacto político antes de la invasión española. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) identifica el asentamiento con los acolhuas, un pueblo nahua cuyo centro principal era Texcoco y que formaba parte de la alianza política conocida como Triple Alianza. El sitio conservado no es solo un recuerdo de una batalla: reúne espacios urbanos, arquitectura religiosa y huellas de la vida cotidiana.
Los reportajes del INAH describen la localidad como una comunidad fronteriza acolhua dentro de una red de caminos que conectaba importantes centros mesoamericanos. En su recinto ceremonial había un santuario asociado con Ehécatl, aspecto del dios Quetzalcóatl vinculado al viento. Los restos arquitectónicos y los objetos recuperados ayudan a investigar la relación entre ritual local, comercio y autoridad política. La importancia del sitio reside también en esa perspectiva regional: los sucesos de 1520 ocurrieron en un territorio indígena habitado, con instituciones propias, no en un escenario vacío a la espera de la llegada europea.