En el borde del centro de Utrecht, la Casa Rietveld Schröder no se parece a una vivienda familiar neerlandesa convencional. Truus Schröder-Schräder, viuda y madre de tres hijos, encargó el proyecto y lo desarrolló en 1924 junto con Gerrit Thomas Rietveld. La colaboración es fundamental: Schröder no fue una clienta que escogió un diseño terminado. El museo la presenta como una participante activa, con ideas precisas sobre una casa que permitiera una forma de vida más abierta y flexible.
Construida en 1924 y habitada desde enero de 1925, la vivienda se convirtió en una de las obras más influyentes asociadas a De Stijl, movimiento neerlandés que exploró la abstracción, la geometría, los colores primarios y el vínculo entre arte y diseño cotidiano. La UNESCO la considera un manifiesto de los ideales de De Stijl y un icono del Movimiento Moderno. Su importancia no radica en el tamaño ni en el ornamento, sino en concebir estructura, superficies, mobiliario y habitaciones como partes de un mismo proyecto.