El Museo Schokland se encuentra en una antigua isla que hoy sobresale discretamente del Noordoostpolder, el terreno ganado al agua en Flevoland. Su arqueología, iglesia histórica y paisaje al aire libre relatan una historia profundamente neerlandesa: las comunidades se adaptaron una y otra vez a suelos húmedos y al avance del mar antes de que la recuperación de tierras a gran escala integrara la isla en el continente.
Schokland comenzó como península y ya era una isla en el siglo XV. La erosión y las inundaciones hicieron la vida cada vez más precaria, hasta que el gobierno ordenó la evacuación definitiva en 1859. Cuando el Noordoostpolder fue desecado en el siglo XX, la antigua isla quedó rodeada desde 1942 por campos agrícolas secos. Sus contornos, montículos habitados y huellas portuarias siguen distinguiéndose en la llanura.