En el centro histórico de Amberes, el Museo Plantin-Moretus conserva algo excepcional: una empresa de impresión y edición en la casa y los talleres donde vivieron y trabajaron varias generaciones de una misma familia. No es simplemente una exposición de libros antiguos. Las habitaciones relacionan la vida doméstica con el comercio, el diseño y la producción, y permiten acercarse a la manera en que se elaboraba y circulaba el conocimiento impreso en la Europa moderna temprana. El atractivo está en ver las herramientas y el escenario real de una empresa, no solo leer acerca de sus publicaciones más célebres.
Christophe Plantin, impresor y editor nacido en Francia, estableció su negocio en Amberes durante el siglo XVI. Tras su muerte, en 1589, se hizo cargo su yerno Jan Moretus, y la empresa familiar permaneció en el mismo lugar hasta 1867. La Unesco describe el conjunto como el único taller de impresión y editorial renacentista y barroco que se conserva en el mundo. La larga actividad de la imprenta convierte el lugar tanto en testimonio de una residencia familiar como de la evolución tecnológica.