En Lemmer, junto al IJsselmeer, en la provincia neerlandesa de Frisia, la estación Ir. D.F. Woudagemaal cuenta una historia industrial y muy actual: cómo se gestiona el agua en una región de tierras bajas. La estación de bombeo a vapor abrió en 1920 y todavía forma parte del sistema que permite trasladar el exceso de agua desde la red de lagos y canales frisones hacia el IJsselmeer. Su valor patrimonial no depende de permanecer como un museo silencioso. La maquinaria se construyó para una función práctica y aún puede utilizarse cuando el nivel del agua requiere capacidad adicional de bombeo.
La UNESCO incorporó el complejo a la Lista del Patrimonio Mundial en 1998 y lo describe como la instalación hidráulica impulsada por vapor más grande y potente jamás construida, todavía capaz de cumplir la función para la que fue diseñada. El reconocimiento no se limita a la sala principal de máquinas. El conjunto incluye la sala de calderas, la chimenea y el antiguo depósito de carbón, canales y esclusas, diques junto al IJsselmeer y los pastizales que lo rodean. En conjunto muestran cómo la ingeniería forma parte de un paisaje modelado por el control del agua.