Schloss Eggenberg se alza al oeste del centro antiguo de Graz. Sus fachadas transmiten una idea de orden antes incluso de entrar. El edificio está en Eggenberger Allee 90 y el Universalmuseum Joanneum administra el palacio, el parque y los museos del recinto. El paseo puede llevar desde las avenidas de acceso hasta el jardín, pero la idea más llamativa reside en el plano. La residencia de los Eggenberg fue concebida como una imagen simbólica de un universo armonioso en un siglo XVII lleno de conflictos. Es una arquitectura pensada para ser leída, además de habitada.
Hans Ulrich von Eggenberg, consejero influyente del emperador Fernando II, encargó el palacio en la década de 1620. El museo identifica a Pietro de Pomis como arquitecto. Las tensiones políticas y religiosas marcaron aquellos años; el propietario respondió con una residencia que hacía visible su visión del orden cósmico. Según la interpretación histórica del operador, las 365 ventanas exteriores evocan los días del año y las 24 salas de aparato, las horas de una jornada. Es el programa simbólico del edificio, no una invitación a suponer que cada modificación posterior dejó intacto el recuento.