El agua cambia la manera de mirar el castillo de Bornem. Sus torres y fachadas se alzan junto al Viejo Escalda, reflejadas en un paisaje fluvial moldeado por siglos de decisiones humanas. La silueta parece medieval, pero buena parte del edificio visible procede de una reconstrucción posterior. Ahí reside su interés: un señorío antiguo, un río histórico y una residencia familiar transformada en el siglo XIX.
Se trata del castillo de Bornem vinculado a la familia Marnix de Sainte-Aldegonde, distinto del cercano castillo d’Ursel de Hingene. La visita guiada permite conocer habitaciones amuebladas y colecciones; en el exterior, el Viejo Escalda ayuda a comprender la importancia del lugar mucho antes de que llegaran los visitantes a fotografiarlo.