Gjirokastër se revela en capas de piedra. Los tejados siguen la pendiente bajo la fortaleza, los callejones ascienden entre las casas y, desde lo alto, se abre el valle del Drino. A esta ciudad albanesa se la conoce como la ciudad de piedra, pero lo más cautivador no es un solo material: es la manera en que la montaña, el bazar y las casas se han reunido bajo el castillo.
Ven preparado para caminar despacio. El casco antiguo es hermoso porque sigue las curvas de la colina, y eso significa calles empinadas y pavimento irregular. Si puedes, dedica a la ciudad más que una parada rápida: el castillo, el bazar y una casa histórica revelan aspectos diferentes del lugar.