Hovgården se entiende mejor junto con Birka, la ciudad comercial vikinga situada en la cercana isla de Björkö, en el lago Mälaren. Ambos yacimientos arqueológicos forman un único bien del Patrimonio Mundial de la Unesco, inscrito en 1993. Birka era el asentamiento mercantil; Hovgården, en la isla vecina de Adelsö, fue la residencia real desde la que se gobernaban la ciudad y su entorno. La distancia breve entre ambas une dos lugares con funciones distintas dentro de un mismo paisaje político y económico.
Birka surgió en el siglo VIII y, según la Unesco, fue uno de los centros comerciales importantes del norte de Europa entre aproximadamente los años 750 y 980. Su ubicación conectaba las vías navegables del lago Mälaren con intercambios de larga distancia. Hovgården, al otro lado del estrecho, no estaba allí por casualidad: desde una residencia real se podían supervisar el asentamiento y las rutas que sostenían su comercio. Juntos, los sitios muestran la relación entre intercambio, autoridad, transporte y territorio.