El oeste de Lesbos conserva troncos, raíces, hojas, semillas y ramas de un bosque subtropical sepultado por volcanismo hace unos 20 millones de años. Fluidos ricos en sílice reemplazaron tejidos orgánicos conservando estructura microscópica. No son piedras talladas, sino evidencia de plantas, clima y erupciones del Mioceno temprano.
El monumento natural se distribuye por un paisaje amplio y forma parte del Geoparque Mundial UNESCO de Lesbos. Troncos erguidos con raíces en posición de crecimiento registran el ecosistema donde vivió; troncos transportados documentan erupciones y agua.