La mezquita Selimiye se eleva sobre el centro de Edirne, ciudad del noroeste de Turquía que fue capital otomana antes de Estambul. Su gran cúpula única y sus cuatro minaretes esbeltos dominan el perfil urbano, pero el edificio constituye el corazón de un külliye más amplio: un conjunto benéfico y educativo cuyos inmuebles asociados sostenían la enseñanza religiosa, el comercio y la vida pública. Por eso, el sitio inscrito por la Unesco cuenta la historia de una ciudad y sus instituciones, no solo la de un techo monumental.
El sultán Selim II encargó la obra al arquitecto Sinan. La mezquita y buena parte del conjunto se construyeron entre 1568 y 1574, según el inventario cultural del Ministerio turco y la Enciclopedia del Islam de la TDV. La Unesco describe una cúpula de 31,5 metros de diámetro apoyada sobre ocho pilares, una solución que abre el interior a la luz. Sinan consideraba Selimiye su mejor obra; es parte de su prestigio histórico, no una clasificación mensurable frente a todos los monumentos.