La ciudad antigua de Nessebar ocupa una península búlgara de apenas 850 metros de largo y 350 de ancho. Un istmo estrecho la une con la ciudad moderna, concentrando murallas antiguas, iglesias medievales, casas de madera del siglo XIX y vistas al mar en un paisaje histórico fácil de recorrer.
Bulgaria declaró el casco antiguo reserva arquitectónica, urbanística y arqueológica de importancia nacional en 1956; la UNESCO lo inscribió en 1983. Sus nombres reflejan cambios de poder: Mesembria en la Antigüedad, Mesemvria en la Edad Media y finalmente Nessebar.