La tumba tracia de Aleksandrovo se oculta bajo el túmulo Roshavata Chuka, cerca de la aldea de Aleksandrovo y a unos 20 kilómetros de Haskovo, Bulgaria. Construida en la segunda mitad del siglo IV a. C., fue la sepultura de un aristócrata tracio cuyo nombre se desconoce. Un corredor de unos 15 metros conduce primero a una cámara rectangular y después a otra circular con bóveda acampanada.
Sus pinturas cubren corredor y cámaras con escenas de banquete, combate y, sobre todo, caza. Jinetes, perros, jabalíes y ciervos ofrecen información excepcional sobre armas, vestimenta, caballos y valores de la élite tracia. En una pared aparece el perfil de un hombre junto a una inscripción griega interpretada como la firma del pintor Kozimases. La arquitectura y el programa pictórico convierten la tumba en una fuente histórica, no sólo en una obra decorativa.