Monticello se eleva sobre el paisaje del Piedmont, a las afueras de Charlottesville, Virginia. Thomas Jefferson diseñó la casa y su entorno durante un largo periodo, entre 1769 y 1809, y revisó los planos a medida que cambiaban sus ideas y circunstancias. La cúpula, los pórticos y la disposición de las habitaciones remiten a la arquitectura clásica, pero no son una copia europea aislada: Jefferson adaptó esos modelos a una plantación virginiana en una montaña boscosa. El camino hacia la casa integra al diseño las vistas de campos, huertos y colinas.
Monticello significa “pequeña montaña” en italiano, una descripción precisa de su posición sobre el campo. Jefferson concibió la propiedad como residencia y explotación agrícola, con jardines, talleres, cultivos y edificios auxiliares. Mulberry Row, el camino junto a la casa principal, albergaba talleres y viviendas vinculados al trabajo diario. La visita actual alterna interiores amueblados, espacios exteriores y exposiciones que explican cómo se relacionaban la arquitectura, la agricultura y la organización doméstica.