A las afueras de Woodstock, en Oxfordshire, el Palacio de Blenheim combina una residencia campestre con un amplio paisaje diseñado. Su historia comienza con la batalla de Blenheim de 1704, cuando el ejército aliado dirigido por John Churchill, futuro primer duque de Marlborough, derrotó a las fuerzas francesas y bávaras. En reconocimiento a la victoria, la reina Ana y el Parlamento le concedieron la propiedad de Woodstock y recursos para construir una residencia. El palacio fue tanto monumento político como hogar familiar.
Las obras comenzaron en 1705 y continuaron durante la década de 1720. El arquitecto John Vanbrugh definió la composición monumental, las torres y el acceso; Nicholas Hawksmoor colaboró en el diseño. La residencia debía proyectar la victoria nacional y la posición del duque, pero también funcionar como una casa aristocrática. Esa tensión entre la escala ceremonial y la vida doméstica todavía se percibe en las salas.